jueves, 3 de mayo de 2012

Pájaros muy sigilosos/Passerines very secretives


Aún recuerdo cuando ví por primera vez a la curruca cabecinegra. Fue en el PN de Santoña hace casi treinta años y nos sorprendió la observación, pues se desconocía su presencia en el norte de España. En aquel tiempo achacamos la cita a algún ave divagante, pero probablemente estuviéramos ante uno de los primeros ejemplares de la incipiente población asentada en la actualidad en la costa de Cantabria. Su hábitat predilecto tiene una clara influencia antrópica, y está formado por un mosaico de encinas relictas, tojos, zarzales y prados de siega. Es un ave realmente difícil de ver y de fotografiar, pues se mueve con discrección entre la vegetación enmarañada (ver en la fotografía su escasa envergadura alar). 
Este año me había propuesto como uno de mis retos intentar fotografiarla ahora en primavera. En el PN de Oyambre, en la costa occidental de Cantabria, conozco bien a la población allí asentada y después de varios intentos, por fín conseguí hacer fotos dignas de la preciosa curruca. En ese mismo hábitat (ver la fotografía inferior) viven también otras dos especies complicadas: la buscarla pintoja y la curruca rabilarga. ¡Ya tengo entretenimiento para los próximos días!

viernes, 13 de abril de 2012

Nutrias/Otters

En los últimos años es relativamente frecuente sorprender a las nutrias en los ríos de Cantabria. Los encuentros suelen ser inesperados y da la impresión de que no sienten el habitual pavor a la presencia humana. De repente, después de jugar con alguna presa o comer un pez de forma compulsiva, se sumergen y voilà, no las vuelves a ver.
Aunque las he tenido a una distancia suficiente para el teleobjetivo, no consigo nunca estar satisfecho con los resultados. Su color, muy similar al de la superficie del agua, provoca que el autofocus se vuelva un poco loco. Además, son animales hiperactivos, lo que dificulta congelar sus movimientos. En esta imagen, el Sol estaba justo enfrente, así que tuve que esperar a que las nubes lo ocultaran.
La sensación de frustración que uno siente cuando no obtiene los resultados deseados con un animal tan difícil, quedan compensados enseguida con las imágenes guardadas en el cerebro de sus andanzas por el río. Otra vez será.

domingo, 18 de marzo de 2012

Un pájaro gigante/A giant bird

Siempre me han gustado los cuervos. Seguramente lo más atrayente de estos animales sea su increíble capacidad de aprendizaje, que les ha permitido vivir en una gran diversidad de hábitats: tundra, estepas, acantilados marinos, bosque mediterráneo, ... Cuando fotografié este ejemplar, enseguida se dió cuenta de que algo extraño había entre los arbustos. El ruido del obturador provocó en él una reacción sorprendente, pues intentó retirar la carcasa a un lugar protegido tras un pequeño muro. Luego, como esa estrategia era complicada, optó por engullir grandes bocados que terminaba de comer en un lugar alejado.
La población de este auténtico gigante dentro del grupo de los paseriformes es aún abundante en Cantabria, pero ha desaparecido de las áreas más pobladas del continente europeo. Recuerdo que hace años estaba haciendo fotos con mi amigo Paolo en la cabecera del Saja y, al ver un cuervo (Corvo imperiale que dicen ellos) se entusiasmó. Cuando le pregunté por la especie me comentó que era muy raro en el norte de Italia. Aquí en España aún disfrutamos de poblaciones numerosas de aves desaparecidas de la mayor parte del continente, pero el crecimiento descontrolado del país en los últimos tiempos ha provocado la desaparición o la degradación de hábitats de gran calidad. Paradójicamente, la grave crisis económica actual ha supuesto un freno a esta dinámica tan perversa. Si no hay dinero, la maquinaria de la especulación se ralentiza. ¡Qué triste!

martes, 14 de febrero de 2012

Milano Real/Red Kite


Estas Navidades intenté en varias ocasiones fotografiar milanos reales. Aunque en Cantabria la población residente es muy exigua, en invierno cientos de milanos reales centroeuropeos sobrevuelan extensas áreas de pastizales, prados y la media montaña, donde buscan sustento en torno a los pueblos. Probablemente la mejor zona para observarlos y fotografiarlos sea Campoo, así que por allí anduve con mis carcasas de pollo de aspecto poco recomendable. En una de las ocasiones llegaron a reunirse hasta 8 ejemplares, pero no acababan de decidirse a bajar, creo que debido a la mala ubicación del hide. También tuve encuentros con perros desnutridos, que dieron buena cuenta de la carne. 
El último día bajaron dos ejemplares. La hembra que aparece en las fotografías y un macho, considerablemente más pequeño. Me fije en la diferente coloración del iris en ambos, muy claro en la hembra y mucho más oscuro en el macho. Desconozco si esta característica está relacionada con el sexo o con la edad.
Fotografiar rapaces gregarias siempre te da la oportunidad de ver las interacciones entre los diferentes ejemplares. Además, los córvidos siempre aportan un componente adicional de divertimento, intentando obtener miserables trozos de alimento y huyendo en cuanto escuchan el ruido del obturador de la cámara.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Carroña/Carrion

A mí me gusta mucho pescar en el mar con piragua. Siempre hay un punto de emoción en qué pez va a entrar al señuelo y de qué tamaño. Cuando intento fotografiar aves con carroña tengo los mismos sentimientos. Aunque uno siempre está pensando en pesos pesados, como el águila real, la calzada o el azor, lo más habitual es que acudan representantes más modestos de este grupo, como el milano negro o el busardo ratonero de la imagen.
He localizado un lugar que me gusta en el PN Saja-Besaya; allí el sol incide ahora en diciembre hasta las 17.00 horas y, sin ganado vacuno pastando, es un sitio tranquilo. Además, siempre puede uno tener visitas inesperadas, como el zorro que estuvo merodeando hoy a escasos 15 metros de mi escondite. Por desgracia, y como suele ser habitual, me entró por el peor lugar posible, a contraluz, y sin posibilidad de mover hacia allá el teleobjetivo. Cuando apenas faltaban cinco metros para que entrara en el campo de disparo me olfateó y marchó al trote. Me quedé con el dedo situado en el disparador y con cara de tonto. ¡¡Una vez más!!

viernes, 9 de diciembre de 2011

El solitario/The solitary one

Han sido días de luchas, escaramuzas y persecuciones sin tregua. Ahora, los machos de ciervo están "desaparecidos" en zonas recónditas de los bosques. Vagan solitarios y su única actividad es comer y descansar.
 En el escaso tiempo libre de que dispongo me gusta buscar a estos solitarios. La mayoría de las veces solo veo hembras con jóvenes, pero en ocasiones hay suerte.
Este macho le fotografié en un hayedo del PN Saja-Besaya y estuvo un buen rato observándome. Aunque ya no hay hojas en los árboles caducifolios, la luz este día era muy escasa y tuve que disparar a 1/ 100 seg. Cargar con el trípode es molesto, pero permite hacer fotos como ésta, imposibles de realizar a pulso, a pesar de la eficiencia de los estabilizadores.

martes, 25 de octubre de 2011

Otoño en el sur de Cantabria/Autumn in the south of Cantabria


Aquí, en el sur de Cantabria, el otoño no es tan impresionante como en los bosques atlánticos que crecen en la vertiente norte de las montañas cantábricas. Sin embargo, las hojas amarillentas de las choperas introducen una nota de color que contrasta con los verdes y los ocres de los bosques de tocio Quercus pyrenaicus. Durante el otoño y el invierno son frecuentes las nieblas matinales sobre el valle, debido a las inversiones térmicas. Aunque el clima gélido se extiende durante un largo periodo de tiempo, la fauna de mamíferos sigue en plena actividad.  Al amanecer se pueden ver corzos, zorros y gatos monteses. Por la noche deambulan ginetas, jabalíes y garduñas. Todo un mundo por descubrir.

jueves, 13 de octubre de 2011

Fotografiando garcetas/Photographing egrets

Me resulta muy complicado fotografiar a las garcetas de plumaje blanco inmaculado. Tanto la garcilla bueyera, como la garceta común o la inmensa garceta grande representada en esta fotografía reflejan tanta luz los días soleados que, en ocasiones, realizo innumerables ensayos con la cámara con resultados poco satisfactorios. He probado de todo: medición puntual, medición parcial, sobreexponer la imagen, cámara en manual, prioridad a la abertura, a la velocidad. Ha habido días en los que todas las fotos fueron a la basura.
El día que fotografié a esta imponente garceta el Sol estaba en su apogeo y también tuve problemas con la medición correcta. Al final opté por compensar la exposición +1/3 y disparé a velocidad de 1/500 en f/7,1. Aunque la garceta parece estar bien, el entorno ha quedado subexpuesto.
Además, ese cuerpo no es normal. El cuello es interminable y suele tener la costumbre de cambiarlo de posición de forma constante. Formato vertical, formato horizontal, demasiado cerca del tele, .... ¡Vaya lío!
En fin, me lo pasé en grande esa mañana, a pesar de los tiros que se oían demasiado cercanos.

lunes, 3 de octubre de 2011

Carbonero palustre/Marsh Tit


El año pasado instalé un comedero en un bosque caducifolio cercano a mi casa. Fueron meses divertidos con las aves forestales alimentándose a escasos 4 metros del hide. El primer inquilino fue un petirrojo, extremadamente receloso. Cuando al cabo de un tiempo descubrieron los páridos y el trepador esa provisión gratuita de comida, el pobre petirrojo apenas podía acercarse, dado lo pendiente que estaba de un cristal circular que se movía siempre hacia su posición.
Unos de los visitantes más asiduos eran los carboneros palustres, muy atrevidos, incluso cuando se acercaban los pícidos. Cuando luego examinaba las imágenes en casa me sorprendieron las sutiles diferencias  entre los ejemplares, en concreto resultaba muy significativa la extensión del babero, exigua en algunas aves (ver la imagen de arriba), y anormalmente extensa en otros (ver la imagen de abajo). Sin duda un buen ejemplo de uno de los principios básicos de la evolución: la variabilidad entre individuos de la misma especie.

martes, 16 de agosto de 2011

Alimoche/Egyptian Vulture

Ciertamente el alimoche no es la rapaz más atractiva de la fauna ibérica. Además, si el ejemplar es un subadulto con aspecto desaliñado como el de la foto, no contribuye a ganar admiradores. 
Debido a su pequeño tamaño, el alimoche tiene escasas oportunidades cuando aparece carroña en el campo; los enormes buitres leonados suelen dar cuenta de los mejores bocados y resulta cómico observar al alimoche deambular "distraído" por la periferia en busca de alguna brizna de comida. En realidad el momento de este carroñero llega cuando los buitres han acabado con la mayoría del alimento disponible y comienzan a marcharse. El alimoche aprovecha entonces los pellejos, restos de carne entre los huesos y demás viandas apetitosas, siempre y cuando no tenga la compañía de cuervos o zorros, que compiten con él por los mismos recursos. 
¡Vaya vida!